martes, 18 de mayo de 2010

Sábado a la noche

Por primera vez en mucho tiempo mi amiga (L), mi hermana directamente, y yo estamos solteras contemporáneamente. Sábado a la noche no podemos más que arengarnos mutuamente "daleeee salgamos...hagamos algoooo".
Plan en gatera: fiesta gratis y cerca...adherimos fervientemente.
Bailamos mucho. Si, nosotras vamos a "bailar" en la literalidad del término, en un cuelgue particular bailamos mucho sin parar..hasta que se hacen las 4 y media y (solas) nos convertimos en calabaza...
Conclusiones de mi amiga (L) días posteriores:
"Amiga...¿vos te diste cuenta de que no se nos acercaba nadie? Yo te digo, estamos muy en la nuestra y parecemos o muy colgadas tirando a inadaptadas, locas o directamente tortas. Encima vestidas iguales! Tenemos que socializar un poco más, ir un poco a la barra. Basta!, que se viene el invierno"

Su sentencia primero me hizo reir mucho y después, debo decir, me preocuparon varios aspectos: la llegada del invierno crudísimo, caer en la cuenta de que efectivamente nadie se nos había acercado, lo cual va encadenado a que si ni registré que nadie se nos había acercado es porque estaba evidentemente colgadísima y de ahí a parecer torta bailando como loca con mi amiga sin percibir el alrededor hay un paso...

Yo no sé que haría en ni de mi vida sin las sentencias de mi amiga del alma...pero el domingo a la noche, con este sincericidio post sábado realmente no supe que hacer...no queda más que esperar a que los pingos se vean en la próxima salida que nos junte en la ruta nocturna!

(M)

lunes, 10 de mayo de 2010

Señales


* Iba escuchando música por la calle y un montículo de hojas secas bailaba con el viento al mismísimo ritmo de lo que venía sonando en mi MP3.
* Iba muy colgada caminando y de mi cuelgue me bajó el impacto de un grupete de hojas secas que se ensañaron con mi cara casi violentamente...

Dos señales muy claras de algo que no quise asumir: LLEGÓ EL OTOÑO
(M)

domingo, 2 de mayo de 2010

Manual de la mala suerte

A continuación, detallaremos una serie de situaciones. Si el lector se siente identificado con al menos 3 de ellas, estamos en condiciones de decir que está pasando por una mala racha. Plantas de ruda, sahumerios y saumadas, rezos, brujitas y estampitas, ¡corran a buscarlos!

- si bien los contenidos de nuestra televisión distan bastante de ser grandes y buenos, que una noche viendo algún programa salga una llamarada de atrás del aparato para después apagarse para siempre no es una buena manera de hacerme saber que la tele basura existe.

- en plena ola de calor la computadora de escritorio, que ya bastante para el culo andaba, se resiste a prenderse. ¿Será el calor, los cables, internet? Andá a saber

- tengo una receta médica. Voy a la farmacia una vez, están cerrando. A la segunda vez hay un cartelito de duelo, a la tercera no están de turno, a la cuarta abren en 40 minutos. Y a la quinta vez que voy, claro, la receta está vencidaaaaaaaaaaaaa

- quiero cocinar una tarta en el horno. Aparetejo que siempre fue bastante caprichoso, ya le había agarrado la vuelta a sus perillas truchas y ochentosas. No enciende nunca más. Y la odisea de encontrar un gasista que pueda atenderte hoy y no dentro de 6 meses es un capítulo aparte.

- compro un equipo de música. Para escuchar los miles de cd´s que me encantan. A los 6 meses se rompe la lectora. Situación normal en este tipo de aparatejos sensibles y modernos. Pero si mientras escucho la radio de repente el aparato se apaga sin ton ni son ¿está poseido?

- ya me afanaron el stéreo una vez que sali a cenar y dejé el auto en la calle. Esta vez rompieron el vidrio del acompañante, no se llevaron el stéreo pero sí todos mis cd´s copados. El de Towa Tei, el de The Cure acústicoooooooooooooooo

- voy a arreglar el maldito vidrio. Una buena es que el seguro cubre todo. Pero me clavo 5 horas esperando que todos los automovilistas desesperados por los agujeros que les dejó el granizo se calmen. El mío es el último auto que arreglan en el día. Y ese era mi día de descanso.

- pienso: voy a hacer una copia de la compu que me queda, por las dudas. Salgo, vuelvo a la hora, voy a prenderla y ¡caput! no anda. ¡¡Y no hice la copiaaaaaaaaaa!!

- le pongo todo a un trabajo. Pasan uno, dos, tres, cinco meses y no veo un sólo peso. Me contento porque tengo otros dos trabajos. Gracias, gracias y gracias. En uno me pagan con 1 mes de atraso, son las reglas del acuerdo. ¿Y en el otro? Me deben un mes y medio de laburoooooooooooo y cuando me entero no paro de llorar un día entero.

- N de la R (léase: nota de la redactora) Claro que hay cosas peores en la vida. Pero hechar un manto de liviandad sobre mi racha hace que no todo sea tan negro, y poder compartirla con uds. es de alguna manera, una buena forma de exorcizarme. Gracias
(B)